Este proyecto trabaja con nuestros usuarios sus capacidades cognitivas y físicas a través de los sentidos en espacios que favorezcan la comunicación como la sala Snoezelen. En este espacio podemos estimular sus procesos cognitivos y crear conexiones neurales nuevas, a través de la experiencia vivida, favoreciendo mantener aquellas capacidades de comunicación que preservan a pesar de la enfermedad neurodegenerativa incipiente.
Se beneficiarán un total de 8 usuarios, en grupos de 4. El programa sensorial va a ser grupal y adaptado a cada persona. Requiere una valoración previa del usuario con el fin de que el terapeuta dosifique los estímulos en función de la tolerancia de cada persona adecuándonos a sus necesidades.
Este programa busca mantener las habilidades y capacidades que poseen las personas con deterioro cognitivo así como potenciar nuevos aprendizajes, centrándonos en las capacidades individuales y generando actuaciones que permitan el desarrollo humano.