Un diagnóstico de cáncer supone un gran impacto a nivel emocional. Muchos pacientesconsiguen afrontarlo sin repercusiones emocionales significativas, pero otros muestran ansiedad, estrés y bajo estado de ánimo. La intervención integral pasa por atender su salud emocional. Junto a la intervención psicológica, hay actividades terapéuticas que contribuyen a la mejora del estado emocional basadas en la expresión corporal, como el baile o la danza.
El programa comprende cuatro modalidades rítmicas (bailes y danzas tradicionales, sevillanas y ritmos latinos) que activan diferentes procesos:
-Neurobiológicos: liberación de serotonina, dopamina y endorfinas, y reducción de los niveles de cortisol.
-Cognitivos y psicomotores: aumento en la concentración, estimulación cerebral (aprendizaje de secuencias de movimientos) y mejora de salud física.
-Psicosociales: fomenta la socialización, fortalece la autoestima y ofrece un espacio de normalización.
Participarán pacientes de entre 35 y 75 años