El proyecto se articula mediante actividades comunitarias que acompañan de forma integral a personas con problemas en salud mental y sus familias. Incluye grupos de transición a la comunidad para recuperar la vida social; grupos de ayuda mutua, para compartir experiencias entre iguales; y un Club Social con salidas socioculturales que usan el ocio como herramienta de inclusión y bienestar.
Se ofrece acompañamiento emocional individual con psicólogos, de forma presencial, telefónica o por WhatsApp, para usuarios y familiares que precisen escucha y apoyo. El proyecto se completa con una Escuela de Familias, donde se brinda información sobre salud mental y estrategias prácticas para el día a día desde el autoconocimiento.
Las actividades se apoyan creando una red de apoyo flexible y continua que reduce el aislamiento, cuida a las familias y refuerza la autonomía emocional. Este enfoque cercano garantiza que cada participante reciba la atención necesaria para su plena integración.